lunes 22 de diciembre de 2008

Informacion recojidas en lacanizola


Las enfermedades contagiosas podemos clasificarlas, en función de las causas que las producen, en:

A) ENFERMEDADES VÍRICAS - Enfermedad de Newcastle o Paramyxovirosis

- Viruela

B) ENFERMEDADES BACTERIANAS


- Salmonelosis

- Ornitosis



C) ENFERMEDADES FÚNGICAS


- Candidiasis

- Aspergilosis



D) ENFERMEDADES PARASITARIAS


1. Parásitos internos:

- Tenias

- Ascaris

- Capilarias

- Trichomonas

- Coccidios

2. Parásitos externos:

- Piojos

- Ácaros


A) ENFERMEDADES VÍRICAS

Los virus son seres pequeñísimos (microscópicos). Por lo general, no tienen tratamiento, es decir, no existe un medicamento que cure la enfermedad. Lo único que podemos hacer es evitar que el palomo coja, además, otras enfermedades. Si conseguimos elevar las defensas del paciente es posible que los síntomas producidos por el virus desaparezcan.


No existe tratamiento pero sí existe prevención: la vacunación. La vacuna debemos aplicarla, preferentemente, fuera de la temporada de concursos, ya que las aves vacunadas deben permanecer 15 días en reposo tras ser inoculados.



Actualmente las vacunas utilizadas en palomos son contra Paramyxovirosis, Viruela y Salmonelosis.



Una vez que se declare una epidemia es fundamental aislar por completo a los palomos afectados y desinfectar escrupulosamente los departamentos donde hayan estado alojados.


- ENFERMEDAD DE NEWCASTLE O PARAMYXOVIROSIS

Dada la gran cantidad de palomos afectados esta temporada con esta enfermedad, analizaremos con mayor profundidad este problema tan devastador.



En 1926, en una ciudad de Gran Bretaña llamada Newcastle, se describió por primera vez esta enfermedad en gallinas. Hasta 1970 los estudios científicos parecían probar que este problema no afectaba a la paloma, pero sí a la tórtola. A partir de 1980 se empieza a extender la enfermedad y empieza a afectar a muchos palomares de la mayor parte de Europa (España, Italia, Portugal, Inglaterra, Alemania, Holanda y Bélgica).



La paramyxovirosis es una enfermedad nueva en pleno desarrollo. El virus que la origina se adapta a todos los lugares y se multiplica fácilmente. La única protección es la higiene y la vacunación.


Incubación.



El período que transcurre desde que el virus entra en contacto con la paloma hasta que ésta empieza a manifestar los primeros síntomas es muy variable, desde días a semanas. Depende de la agresividad del virus y del estado general de la paloma. Un ave debilitada por lombrices, bacterias o un sobreesfuerzo físico será más sensible a la enfermedad que aquella otra que está en perfecto estado de salud y no está compitiendo en ningún concurso.



El paramixovirus puede clasificarse según su agresividad en:

- Virus lentógeno: poco agresivo.

- Virus mesógeno: más peligroso que el anterior.

- Virus velógeno: es el más agresivo de todos, responsable de trastornos que pueden provocar la muerte rápida del palomo infectado.



La variación existente en la peligrosidad del virus y los diferentes estados de salud previos en los que se pueden encontrar los palomos explica por qué hay machos de suelta donde a los 6 días de contagio aparecen síntomas nerviosos y, sin embargo, en otras ocasiones los palomos dan sólo síntomas leves semanas después de haberse iniciado el brote.



Contagio.



Las vías de contagio de la enfermedad son diversas:

- Por contacto directo. Por esta razón se aconseja aislar del resto a todo ejemplar afectado.

- Por contacto directo con heces, saliva o estornudos de un ave infectada. Una paloma enferma de paramixovirosis elimina rápidamente el virus por la nariz, saliva y lágrimas, a los 3 ó 4 días de haberse infectado.

- Tomando agua o comida contaminada. Cuatro días después de haberse contagiado un palomo, el virus aparecerá en los excrementos; aquí encontraremos millones de virus dispuestos a contaminar todo lo puesto a su alcance. Por desgracia para el virus el cloro lo mata. Por lo tanto, el agua que esté bastante clorada o tenga un poco de lejía no será un medio de transmisión de la enfermedad.

- A través del palomista. Después de tocar un palomo enfermo debemos lavarnos las manos antes de tocar ejemplares sanos.

- A través del aire. En palomares con ambiente cargado por una mala ventilación es fácil que se desarrolle la enfermedad una vez establecida.



El virus es bastante resistente al calor, a la luz y a la humedad.



En la paloma infectada el virus permanece como máximo 4 semanas en los órganos respiratorios, 3 semanas en el intestino y 5 semanas en el cerebro. Una vez transcurridas 6 semanas de enfermedad los palomos ya no son portadores del virus y, por consiguiente, ya no pueden transmitir la infección. No obstante, debemos tener en cuenta que un palomo con paramixovirosis puede contagiar el virus antes incluso de empezar a mostrar los primeros síntomas de enfermedad.



Síntomas.

La sintomatología aparecida depende del lugar atacado por el virus. Así tenemos:

- Síntomas digestivos: diarrea acuosa intensiva, vómitos, etc. El ave muestra una gran sed, llegando a beber 4 ó 5 veces más agua de la habitual, por esta razón muchos ejemplares aparecen embuchados.

- Síntomas nerviosos: ligeros temblores de cabeza, dificultad para comer, problemas de equilibrio, tortícolis, parálisis de una o de las dos alas, parálisis de una o de las dos patas, etc.

- Síntomas respiratorios: dificultad al respirar. Estos síntomas son poco frecuentes.


Los ejemplares con síntomas nerviosos presentan una amplia variedad de trastornos neurológicos, desde pequeños temblores cuando se ponen nerviosos hasta una fuerte tortícolis las 24 horas del día (cabeza completamente vuelta al revés con la garganta dirigida hacia lo alto). Los nervios del ojo también pueden afectarse, en estos casos el palomo picoteará con torpeza, sin poder calcular con precisión dónde se encuentran los granos.



Tratamiento.

- Aislar a todos los ejemplares afectados o sospechosos del resto de la colonia. Mejor cuánto más lejos.

- Comprobar si los palomos enfermos tienen además cualquier otra enfermedad (lombrices, salmonelosis, tricomoniasis, etc.) que debiliten aún más al ave. En caso positivo serán tratados con el medicamento adecuado.

- Vacunar con una vacuna específica de palomos a todos los ejemplares sanos. La vacuna es para prevenir, por lo tanto no tiene sentido inmunizar a los palomos que ya tienen la enfermedad de Newcastle.

La vacuna se inyecta subcutáneamente en la región del cuello, como ilustra la fotografía.

- Tratar los síntomas: todos los ejemplares afectados deben tener abundante agua a su disposición. Además recibirán un complejo vitamínico para fortalecerlos.




La enfermedad puede tener a veces una evolución bastante larga, pudiendo ser necesario eliminar aquellos ejemplares de poco interés y con graves síntomas nerviosos.



Son muchos los palomos que curan por completo, aunque sea necesario que transcurran varios meses. En efecto, hay aves que han tenido diarrea y síntomas nerviosos durante muchas semanas antes de curarse.



Higiene del palomar.

- Separar rápidamente todos los palomos afectados del resto de los ejemplares.

- Vaciar el palomar por completo.

- Limpiar y desinfectar con lejía (1 litro de lejía en 10 litros de agua). Una vez que se haya secado el palomar, debemos introducir de nuevo en él los ejemplares sanos.

- Debe facilitarse la aireación de las instalaciones; los suelos serán limpiados con frecuencia mientras dure la epidemia.



Conclusión.



La Paramixovirosis, dado su origen vírico, sólo tiene una forma de ser prevenida: la vacunación. Una vez declarada la enfermedad es conveniente que el palomista se ponga en manos de un veterinario especialista en aves, quien le tratará adecuadamente los palomos enfermos.



- VIRUELA


El virus que la origina pertenece a la familia de los Poxvirus.


Esta enfermedad se conoce desde hace cientos de años y está muy extendida.



El contagio, generalmente, es por picadura de mosquitos infectados o bien tras la pelea de un palomo enfermo con otros sanos. En los lugares donde se produce el picotazo, fundamentalmente las zonas del cuerpo donde no hay plumas, como patas y cabeza, surge una verruga. Si esta verruga es convenientemente tratada caerá a las tres semanas de su aparición sin dejar secuelas. Nunca se debe intentar arrancar una verruga fresca, porque de hacerlo crecerá de nuevo y con mayor tamaño.



La vacuna para prevenir la viruela se inocula en un triángulo de piel que existe en el ala. Unos días después, si la inmunización ha sido correcta, aparece una pequeña inflamación donde se pinchó.



B) ENFERMEDADES BACTERIANAS


Están producidas por unos seres también microscópicos, pero de mayor tamaño que los virus, son las bacterias.



Tienen tratamiento: los antibióticos, pero también tienen prevención: la higiene y una buena alimentación.


- SALMONELOSIS


Esta es una de las enfermedades que más trae de cabeza a los palomistas. Son varias las razones de esto:



- Es muy contagiosa.

- Las aves pueden quedar como portadoras si el tratamiento no es eficaz.

- Se puede presentar con síntomas muy distintos, por lo que nos puede confundir y hacer pensar que se trata de otra enfermedad.

- Las aves afectadas pueden quedar inutilizadas para los concursos y para la reproducción.

- Desde que se contagia el palomo hasta que da la cara la enfermedad pueden pasar semanas.



Está originada por una bacteria denominada Salmonella sp.



La enfermedad puede presentarse de cuatro formas distintas:



a) Forma Septicémica: se denomina así porque el germen pasa rápidamente a la sangre del palomo, produciendo la muerte de éste casi sin síntomas previos (muere en 1 ó 2 días).



b) Forma Nerviosa: se caracteriza por atacar al sistema nervioso, produciendo síntomas similares a los producidos por el virus de Newcastle: tortícolis, temblores, incoordinación de movimientos, etc.



c) Forma Digestiva: los palomos que padecen esta forma aparecen con trastornos gastrointestinales como diarrea, pérdida de peso, pérdida de apetito, vómitos, etc.



d) Forma Articular: ésta quizás sea la forma que más fácilmente reconoce el columbicultor. Las lesiones que aparecen son típicas: inflamación de las articulaciones de patas, alas o ambas a la vez. Estas articulaciones afectadas, si no son tratadas correctamente, desembocan en el denominado "mal de ala" o en cojeras.



Una salmonelosis mal tratada conduce frecuentemente a la muerte del ave.



Afortunadamente ya existe en el mercado una vacuna para prevenir esta devastadora enfermedad.



- ORNITOSIS



La Ornitosis es una enfermedad producida por una bacteria denominada Chlamydia psittaci. Es contagiosa a las personas.



Tanto en aves como en humanos se caracteriza, fundamentalmente, por la presencia de síntomas respiratorios: dificultad al respirar, no aguanta el ejercicio, inflamación de los pulmones, sinusitis, etc.



Este problema se extiende rápidamente en palomares con ventilación deficiente.



Si el tratamiento no es correcto las aves pueden quedar con secuelas crónicas que la incapacitan para la vida deportiva.



C) ENFERMEDADES FÚNGICAS


Los hongos y levaduras son gérmenes que se caracterizan en producir la enfermedad lentamente, es decir, que los síntomas van apareciendo poco a poco, tendiendo a que el daño producido se haga crónico. Requieren un tratamiento bastante largo. En ocasiones la presentación puede ser muy aguda.



Estos gérmenes están en todas partes, pero una serie de circunstancias determinadas favorecen que originen la enfermedad; estas circunstancias son:



a) Abuso de antibióticos: estos medicamentos no son eficaces en la lucha contra hongos y levaduras. Más bien le abren las puertas a su avance, ya que eliminan a sus enemigos (las bacterias).



b) Ambiente húmedo y caluroso: Debemos evitar palomares con superficies húmedas (ejemplo: charcos).



c) Palomos mal alimentados: Estas aves, débiles y con déficit de vitaminas (especialmente vitamina A), presentan un sistema inmunitario tan deprimido que no puede impedir la infección.



Existen diferentes enfermedades fúngicas, pero las que se encuentran más frecuentemente en palomas son:



- CANDIDIASIS. Se localiza, sobre todo, en el aparato digestivo. Los síntomas típicos son unas placas blanquecinas en la boca y en el resto del tubo digestivo que conducen a una mala asimilación de los alimentos, diarrea, pérdida de peso, pérdida de apetito, apatía y muerte.



- ASPERGILOSIS. Se encuentra fundamentalmente en las vías respiratorias. Los palomos afectados pierden el zureo y se asfixian al más mínimo ejercicio.


D) ENFERMEDADES PARASITARIAS



1. PARÁSITOS INTERNOS



- LOMBRICES.


Cuando hablamos de lombrices hacemos referencia a un amplio número de especies distintas de parásitos que viven en el aparato digestivo. Las que se observan más a menudo en el palomo de pica son las tenias o "solitarias" y las lombrices redondas (como Ascaris y Capilarias). Se pueden presentar en un número bajo o en grandes cantidades. En este último caso corre el peligro la vida del ave.



El tratamiento es diferente para cada tipo de lombriz.



Un ave con gran cantidad de lombrices mostrará síntomas como los siguientes: apatía, debilidad, pérdida de peso, semillas sin digerir, diarrea y muerte.



Hay ciertos antiparasitarios que no deben darse nunca durante la época de muda, ya que provocan la caída de las plumas que en ese momento se estaban desarrollando.



Los palomos deben desparasitarse dos veces al año (antes y después de la pelecha) contra todo tipo de lombrices. Debemos repetir una segunda dosis a los 15 días si el ave tira parásitos.



Hay productos que producen vómito, en estos casos debemos estar atentos para asegurarnos que el palomo está realmente desparasitado.



No sólo debemos tratar a los machos de suelta, sino también a las hembras, a las parejas de cría y a los pichones. Si dejamos un animal infectado sin desparasitar, al ser el contagio muy fácil, corremos el riesgo de que con el tiempo se contagien todos de nuevo.



- TRICOMONIASIS.


Este problema es bastante conocido por los colombicultores puesto que origina, generalmente, unas placas amarillentas en la boca.

Esta producida esta enfermedad por un parásito microscópico llamado Trichomonas columbae. La tricomoniasis puede dañar cualquier parte del aparato digestivo, e incluso hígado, páncreas, pulmones, etc. Generalmente aparece asociada a la viruela, produciendo confusión en el palomista.

Los síntomas que aparecen van en función del órgano afectado, pero la mayoría de las veces son: apatía, debilidad, pérdida de peso, diarrea y, en casos avanzados, muerte.

Existen multitud de productos con los que luchar contra esta enfermedad. De forma preventiva debemos tratar dos veces al año (antes y después de la pelecha). Los pichones que se separan de los padres también deben ser medicados.

Esta enfermedad es muy contagiosa, a través del agua o comida, o bien cuando los reproductores dan de comer a los pichones.


- COCCIDIOSIS.



Producida por unos parásitos denominados coccidios. Estos parásitos viven a nivel del intestino y originan los siguientes síntomas: diarrea, pérdida de peso, debilidad, hemorragias intestinales y, en casos avanzados, muerte.

El contagio es bastante sencillo, basta con que el excremento de un ave afectada caiga en el bebedero o comedero para que todo palomo que tenga contacto con esa agua o comida contaminada se contagie. En realidad todos los palomos tienen niveles bajos de coccidios en su intestino, pero si esos niveles aumentan o bien bajan las defensas del ave es cuando los síntomas de enfermedad aparecen.

Al igual que en las parasitosis anteriores el tratamiento debe hacerse dos veces al año.



2. PARÁSITOS EXTERNOS



Son distintos los parásitos que podemos encontrar sobre el palomo, unos inofensivos (piojos) y otros no tanto (ácaros rojos). El tratamiento suele ser el mismo para todos: un insecticida.

En los establecimientos especializados en productos para palomos es fácil encontrar insecticidas en forma de spray; basta con rociar a las aves con este producto y eliminaremos a los diferentes parásitos.

Hay que tener cuidado porque es frecuente utilizar productos que no son para uso en aves, con la consiguiente posibilidad de intoxicarlos. Durante estos años de trabajo con palomos he recibido en mi clínica diferentes casos de intoxicación or insecticidas en machos de suelta; los síntomas son generalmente problemas nerviosos: temblores, parálisis, dificultad en los movimientos, etc. Si el tóxico lo ha ingerido vía oral aparecen fuertes daños en hígado y en el aparato digestivo (fuerte diarrea verde). En estos casos lo mejor es acudir a un veterinario especialista en aves para poner un antídoto específico.


Por último quisiera hablar del "Mal Seco" o "Sequillo". Este problema no es una enfermedad determinada, sino que puede ser cualquier enfermedad que se hace crónica; como consecuencia de esa cronicidad el ave se queda extremadamente delgada antes de morir. En realidad la causa puede ser cualquiera: parásitos, hongos, bacterias, intoxicación, etc.

Como puede observarse todas las enfermedades tienen síntomas comunes, por lo que resulta realmente imposible diagnosticar una enfermedad sin hacer previamente análisis clínicos.